Principios de operación

Los silos de alimentación almacenan y miden las cantidades de áridos (mineral en bruto) que pasan por un proceso de calentamiento y secado, utilizando la energía provista por un quemador. El material se introduce al transformador secador a través del lado opuesto al del quemador, desplazándose en sentido contrario a la llama, en el proceso de contraflujo.

Después de extraída la humedad, un elevador de cangliones transporta los materiales calientes y secos hasta la parte superior de la torre de dosificación, que tiene un conjunto de zarandas vibratorias para clasificación conforme al tamaño de las piedras y almacenado en silos calientes. Conforme la mezcla deseada, se realiza la dosificación del material seco en la balanza de estos silos, que tienen por función garantizar la fracción de cada material en la mezcla a través del pesaje individual.

Los componentes pétreos, el ligante (CAP) – medido por la balanza propia – y posibles aditivos que llegan juntos al mezclador. El sistema controla el tiempo de mezcla; terminado el proceso, el concreto bituminoso procesado en caliente se lo dirige a silos de almacenamiento o se lo descarga directamente del camión a la pista.

A la planta tipo discontinua también se la llama planta por barcada, pues cada carga de materiales dentro del mezclador equivale a una barcada. La producción de este tipo de planta se da por la capacidad de barcadas por hora.